El tamaño sí importa (y tengo pruebas)

Hay una pregunta que me hace siempre: ¿qué tamaño me recomendás?

Y mi respuesta es — salvo que tengas una restricción concreta de espacio, andá por el más grande que puedas. Siempre. El cuadro chico en una pared grande queda perdido. El cuadro grande en una pared chica, en cambio, la llena de personalidad.

Lo sé porque lo veo. Hace tiempo que ilustro y vendo cuadros uruguayos, y el error número uno que comete la gente es pecar de conservador con el tamaño.

Así que acá va la guía.

Los 5 tamaños del kiosko y para qué sirve cada uno

El tamaño MINI (15 x 21 cm) — el detalle

El más chico de todos. Ideal para una repisa, una mesita de luz, un baño con buena luz o para agrupar con otros cuadros del mismo tamaño. Solo en una pared no funciona: se pierde.

Si lo comprás solo, que sea en un espacio pequeño y concreto — no en una pared de living de tres metros.

El tamaño CHICO (21 x 30 cm) — el versátil

El más vendido, y con razón. Entra en cualquier lado, se ve bien solo o en grupo, y es el formato perfecto para regalar porque no ocupa lugar en la valija ni en la pared.

Funciona en: dormitorios, baños, cocinas, escritorios, entradas.

El tamaño MEDIANO (30 x 42 cm) — el punto medio que realmente funciona

Acá ya empezamos a hablar en serio. Esta medida bien colocada puede ser el punto focal de una pared. No es enorme, pero tiene cierta presencia.

Perfecto para: arriba de una cama individual, en una oficina, en una pared de pasillo o entrada.

El tamaño GRANDE (42 x 60 cm) — el que transforma una pared

Este tamaño cambia la energía de un cuarto. Si tenés una pared grande o un espacio que sentís que le falta algo, acá está la respuesta.

Funciona especialmente bien: sobre un sofá de dos o tres cuerpos, detrás de una cama doble, en una sala de estar. Ideal para poner de a dos arriba de la cama o un sillón.

El tamaño MEGA (60 x 85 cm) — el protagonista

El más grande de la colección y el que más me gusta ver en pared. Este no es un adorno — es una decisión. Hace que una pared tenga sentido.

No necesita compañía. Va solo, centrado, con buena luz natural o artificial.

Ideal para: living, comedor, dormitorio principal, sala de trabajo con altura.

La regla de oro (para no fallar nunca)

El cuadro debería ocupar entre el 60% y el 75% del ancho del mueble que está debajo. Sillón de dos cuerpos: uno MEGA queda perfecto. Cómoda angosta: uno MEDIANO o dos CHICOS juntos.

Y si dudás entre dos tamaños — ya sabés la respuesta.

¿Querés que te ayude a elegir?

Escribime por Instagram o WhatsApp con una foto de la pared y te digo qué tamaño va mejor. Sin compromiso, en serio — me gusta que el cuadro quede bien donde va a vivir.